jueves, noviembre 16, 2006

Un llamado a la urbanidad en el cine


Todos los años hablamos de lo mismo: lo mal que se porta la gente en el cine. Por alguna razón, aunque parece que somos muchos los que queremos ver una película en paz, nadie nos hace caso. Una de dos: o muchos que condenan en realidad hacen lo que dicen que odian, o no estamos haciendo lo suficiente. Por eso, vamos de nuevo, lo más claro posible.

Reglas

Seamos claros: hay reglas de comportamiento en el cine que no son un refinamiento aristocrático sino de sentido común. Una película es un espectáculo continuo que no se detiene desde que empieza hasta que termina (salvo que tenga intervalo). Además, se supone que tenemos que fijar nuestra atención en lo que estamos viendo en la pantalla. Para eso es necesario (imprescindible) que ninguna otra cosa nos distraiga. Funciona así, y no hay discusión al respecto.

Antes de que digan que hablar en el cine es lo mismo que reírse o llorar ante tal o cual escena, aclaremos: risa y llanto son efectos producidos por la atención -justamente- que le estamos poniendo al film. Nos "metimos" en la película y nada más nos molesta, de allí que tales catarsis se den de a muchos espectadores al mismo tiempo. Hablar de cualquier cosa en cualquier momento es una falta de respeto absoluta.

Contravenciones

Aquí, lo que NO hay que hacer.

1-Hablar: Comentar la película mientras uno la ve, por muy bajo que lo haga, genera un ruido que molesta a quien trata de meterse en ella. Peor cuando se trata de comentar el vestido de la cuñada en el casamiento de la mejor amiga cuando uno está viendo una película de terror. El señor que grita al final de la película que "es un bodrio" es un pobre diablo que necesita atención: ignórenlo. El que grita tal cosa en el medio de la proyección es un mal educado y desubicado, además de lo anterior.

2-Celulares: el 99% de los celulares tienen modo "vibración", que no molesta. Si molesta el brillito ese de la pantallita cuando se prende, incluso para ver -o teclear- un SMS. Mo-Les-Ta. Es un punto de luz incandescente FUERA de la pantalla y se nota a varias leguas de distancia. A menos que uno sea un médico en guardia pasiva de urgencias, un corresponsal de guerra o un líder mundial en medio de una crisis atómica, todo llamado puede esperar. ¿Queda claro? TODO LLAMADO PUEDE ESPERAR. Si no, salga de la sala, responda, y vuelva a la sala.

3-Niños:
Ya sé, desde que nació la beba que no pueden ir juntos al cine y justo esta noche podíamos y mamá no puede tenerla, etcétera. No vaya al cine: ser padre también implica esa clase de sacrificios. Hoy, con el video y el cable, la ansiedad por ver tal o cual película no tiene demasiado asidero. Y menos cuando uno es padre -la paternidad es más importante que el cine, sin ningún asomo de duda-. No lleve chicos muy chicos (que no gustan de quedarse sentados en la sala porque no entienden tal cosa y está muy bien que no lo entiendan). Acompáñelos -cuando tengan edad suficiente, cinco años me parece lo mínimo- a ver películas acordes a su edad. Y enséñeles en ese caso los modales que uno le pide a los demás.

4-Comida: Si desea ver una de terror comiendo una napolitana grande con longaniza, otra vez, quédese en su casa. Nadie se lo va a impedir y la tecnología está de su lado. A menos que sea un festival de cine -de esos donde uno ve cinco películas que nunca podrá rever salteando comidas- que es un momento extraordinario, cene antes de entrar o después, no durante. El ruido, el olor, el movimiento y la mugre que tal cosa genera, impiden -a usted pero especialmente a los demás- disfrutar una película. Y a usted también, mientras trata de que no se le chorree el queso de los nachos en lo mejor de un tiroteo. Caramelos, chocolates, pastillas, una gaseosa chica están bien. Balde de pochoclo crocante que llena el audio de ruido, está mal (hasta el menemismo, casi nadie comía pochoclo en los cines en la Argentina : era para el Parque Lezama los domingos a la mañana).

5-Bebida: Lo mismo que antes. Pero agreguemos algo: un café caliente en un cine a oscuras es un arma mortal. Una lata de cerveza, también. Y además, molesta al resto. Sí, las multisalas tienen apoyavasos y esas cosas: no significa que sea obligatorio usarlos.

6-Corolario al comer y beber: Ya saben que los cines impiden el ingreso con comida y bebida...a menos que los compren en sus locales, casualmente tres veces más caro que fuera. Si los interceptan Llamen a Defensa del consumidor. No les pueden prohibir el ingreso: es ilegal (ver links útiles más abajo).

Si alguien no respeta estas mínimas normas de convivencia, quéjense al encargado de sala. Si el mal comportamiento sigue, vuélvanse a quejar. Si el cine no resuelve el problema, escriban en el libro de quejas y a Defensa del consumidor. Guarden siempre la entrada para tales trámites (es más...fíjense que el boleto sea el que corresponde legalmente, que muchos cines "duplican" las entradas para eludir impuestos y manipular las recaudaciones). Y hagan ruido, mucho, fuera del cine. Es la única manera de que nos tengan, si no respeto, por lo menos piedad.

Clic acá para datos de Defensa del Consumidor (Ministerio de Economía de la Nación).
Clic acá para Defensa y Protección del Consumidor en la Ciudad de Buenos Aires.

http://elbigote.blog.terra.com.ar/un_llamado_a_la_solidaridad#comments

Gustavo Leonel Mendoza
Defensa 390 5° piso
011-4332-5358
mendozag@telefonica.com.ar

2 comentarios:

el psicópata dijo...

No se come ni se bebe en el cine durante la película. Los celulares son auténticos instrumentos demoníacos que no llegó a imaginar Ambroce Bierce.

Y durante una película, se debe callar, como en una misa.

mary dijo...

hola tengo una duda porque segun el artículo no te pueden prohibir la entrada al cine, pero yo llame a la secretaria de defensa del consumidor y me dijeron que era una regla de la empresa que no hay ninguna ley que lo prohiba si saben de alguna ley que exista o porque puede ser ilegal que te prohiban el ingreso me gustaria saberlo.
gracias
july